Una nueva forma de leer infraestructuras
La seguridad de puentes y viaductos no depende únicamente de la calidad del proyecto o de la periodicidad de las inspecciones. Cada vez depende más de la capacidad del operador para saber cómo funciona el trabajo cada día, bajo el efecto real del tráfico, las condiciones ambientales y el envejecimiento de los materiales. Desde esta perspectiva, la monitorización estructural ya no es una actividad especializada reservada para unos pocos minutos de verificación, sino que se convierte en un componente estable de la gestión de activos.
El punto central es sencillo: un puente no está sometido a cargas teóricas, sino a vehículos reales. Los camiones, vehículos excepcionales, el tráfico repetitivo, las cargas desequilibradas y las condiciones cambiantes de funcionamiento generan tensiones que cambian con el tiempo. Por esta razón, conocer solo la respuesta estructural no es suficiente; del mismo modo, conocer solo el tráfico no permite entender el efecto producido en la obra. El valor surge cuando estas dos piezas de información se leen juntas.
Esta necesidad llevó a la creación de Grifone, el sistema de monitorización estructural por fibra óptica desarrollado por Iwim en integración con Bisonte, el sistema dinámico de pesaje. La solución permite asociar datos de peso, configuración de ejes, velocidad y clase de vehículo con cada tránsito vehicular, vinculándolos con la respuesta de la plataforma medida por sensores estructurales. En otras palabras, el sistema hace visible la relación causa-efecto entre el tráfico y la infraestructura.
El principio de funcionamiento del sistema integrado: los datos dinámicos de pesaje de vehículos en movimiento se leen junto con los parámetros estructurales detectados por la red de sensores de fibra óptica.
Desde la monitorización hasta el valor de gestión
El objetivo operativo de la solución es proporcionar al gestor de infraestructura una imagen más clara para decidir. La disponibilidad de datos continuos y sincronizados permite pasar del mantenimiento reactivo, basado en la intervención tras el problema, al mantenimiento predictivo y prioritario, basado en evidencia medida.
Para concesionarios, organismos públicos, empresas de ingeniería y operadores de redes viarias, esto significa poder distinguir situaciones cotidianas de eventos realmente críticos, planificar inspecciones específicas, evaluar el efecto del tráfico intenso y documentar la evolución del comportamiento estructural a lo largo del tiempo. Por tanto, la monitorización se convierte en una herramienta de gestión de riesgos, pero también en un apoyo para la planificación económica.
Los datos técnicos se transforman en información útil: qué tránsitos estresan más el trabajo, qué parámetros cambian respecto al comportamiento histórico, qué umbrales requieren atención, qué intervenciones deben anticiparse y cuáles pueden planificarse de forma más eficiente. De este modo, la tecnología no permanece como un elemento aislado, sino quetambién forma parte del proceso de toma de decisiones del directivo.
Datos integrados entre el peso del vehículo y la respuesta de la estructura.
Grifone integra una red de sensores ópticos instalados en la estructura con una plataforma de software dedicada a la adquisición, visualización y análisis de datos. El sistema puede medir deformaciones, inclinaciones, vibraciones, desplazamientos, temperatura y otros parámetros relevantes para el comportamiento de la obra. Su peculiaridad es la integración nativa con Bisonte, que detecta continuamente vehículos en tránsito y determina sus principales características dinámicas.
La sincronización temporal entre ambos sistemas permite seleccionar un único vehículo y analizar la respuesta estructural correspondiente. El operador puede entonces verificar, por ejemplo, cómo un transporte excepcional o un vehículo sobrecargado ha afectado a la plataforma en un momento concreto. Esta correlación es especialmente útil para infraestructuras sometidas a grandes volúmenes de tráfico pesado, para puentes existentes con documentación histórica incompleta o para obras estratégicas donde la continuidad del servicio es un requisito esencial.
La combinación de pesaje dinámico y monitorización estructural también permite enriquecer modelos numéricos y gemelos digitales con datos operativos reales. No se trata solo de simular un escenario, sino de compararlo con lo que ocurre a diario en la obra.
Interfaz web integrada de los sistemas Grifone y Bisonte: el operador puede seleccionar un único tránsito y visualizar la respuesta de la plataforma asociada al vehículo, con gráficos y parámetros sincronizados.
Desde el tránsito hasta la decisión operativa.
La fibra óptica como una opción estratégica para una monitorización más estable y fiable
La tecnología de fibra óptica es una de las fortalezas de la propuesta. Los sensores ópticos son pasivos, no requieren suministro eléctrico en el campo y son inmunes a las perturbaciones electromagnéticas. Estas características reducen los problemas críticos típicos de los sistemas tradicionales basados en componentes electrónicos instalados directamente en la infraestructura.
Para un operador, la elección de la tecnología tiene un impacto directo en el coste total de propiedad. Un sistema instalado en un puente o viaducto debe ser estable, duradero y adecuado para condiciones ambientales severas: humedad, cambios de temperatura, vibraciones, sal, lluvia, escarcha y tráfico continuo. La fibra óptica permite diseñar una red de medición robusta y escalable, con necesidades de mantenimiento reducidas y la posibilidad de expansión a lo largo del tiempo.
Este aspecto es especialmente importante cuando la monitorización no está diseñada como una prueba temporal, sino como una infraestructura digital permanente. Grifone puede configurarse según las criticidades del trabajo, los requisitos de diseño y los objetivos del operador, manteniendo un enfoque modular: desde el control de un único puente hasta la gestión de varias obras dentro de una red.
Sensor óptico instalado en una viga de cubierta: los sensores pasivos de fibra óptica permiten mediciones estables y duraderas en entornos de infraestructura complejos, sin electrónica activa en el campo.
Una plataforma intuitiva para una monitorización clara y continua
La plataforma de software es el punto en el que los datos se vuelven legibles. A través de una interfaz web, el operador puede visualizar tránsitos vehiculares, consultar parámetros estructurales, comparar tendencias históricas, configurar umbrales de alarma y generar informes. La lógica no es simplemente mostrar gráficos, sino facilitar la lectura operativa de los eventos.
La posibilidad de vincular cada tránsito con la respuesta correspondiente de la plataforma permite una navegación intuitiva: del vehículo al puente, del puente al vehículo. Este enfoque hace que el análisis de anomalías sea más inmediato y permite reconstruir eventos significativos con mayor claridad. En presencia de sobrecargas, pasajes excepcionales o cambios inesperados en los parámetros estructurales, el sistema puede convertirse en un soporte concreto para decidir si activar una comprobación, programar una inspección o actualizar las prioridades de mantenimiento.
La elaboración de informes también permite transformar la monitorización continua en documentación técnica y de gestión. Para entidades y empresas que necesitan demostrar el control de la infraestructura, disponer de series temporales, indicadores e informes periódicos significa fortalecer la trazabilidad de las decisiones.
Arquitectura de comunicación y gestión de datos: Los sensores ópticos, los registradores de datos, la plataforma de software y los sistemas dinámicos de pesaje trabajan de forma sincronizada para generar información operativa.
Panel de control de monitorización estructural: la visualización de las tendencias de extensómetros, inclinómetros, altura y temperatura de la plataforma ayuda al operador a leer la evolución del comportamiento de la estructura.
El caso de la Circunvalación Sur de Brescia
El primer estudio de caso realizado en colaboración con DICATAM de la Universidad de Brescia se refiere a un puente en la circunvalación sur de Brescia, a lo largo de la SPBS11. La obra se encuentra en una arteria caracterizada por un tráfico intenso y una presencia significativa de vehículos pesados, una condición ideal para evaluar el comportamiento de un sistema integrado de monitorización y pesaje dinámico.
El puente estaba equipado con sensores ópticos instalados en puntos significativos del tablero y con dos sistemas dinámicos de pesaje situados en los carriles lentos en las direcciones de Milán y Verona. Esta configuración permite detectar tránsitos de vehículos y, al mismo tiempo, la respuesta estructural del puente.
En el caso de estudio, los datos obtenidos permitieron analizar el comportamiento del trabajo bajo tráfico real y compararlo con el modelo numérico. El ejemplo de un transporte excepcional mostró cómo el sistema puede asociar la carga del vehículo con la deformación registrada en la plataforma, proporcionando una lectura concreta e inmediata del efecto producido. Para el operador, este tipo de información es especialmente valiosa: no describe un caso abstracto, sino documenta lo que realmente ha sufrido la infraestructura.
Caso piloto en la circunvalación sur de Brescia: la configuración permite monitorizar el tráfico intenso y la respuesta estructural de la obra en un contexto de transporte de alta intensidad.
Diagrama de la posición de los sensores en el puente del estudio de caso: la red de medición está diseñada según las características de la obra y los puntos estructuralmente más significativos.
Beneficios para los organismos gestores y concesionarios
La adopción de un sistema integrado como Grifone genera beneficios en varios niveles. El primero es la seguridad: la monitorización continua permite identificar rápidamente eventos anómalos y condiciones de estrés del trabajo. La segunda es la eficiencia: los recursos de mantenimiento pueden dirigirse donde los datos muestran una necesidad real, reduciendo actividades no prioritarias o intervenciones planificadas de forma genérica.
El tercer beneficio concierne a la continuidad del servicio. Infraestructuras estratégicas como puentes, viaductos, accesos portuarios, ejes logísticos y arterias de alto tráfico no pueden gestionarse únicamente mediante cierres y controles puntuales. La monitorización continua permite aumentar el conocimiento del trabajo sin interrumpir el tráfico y ofrece un apoyo constante a las decisiones.
Por último, existe un beneficio en la gobernanza. La correlación entre la respuesta del vehículo y la estructura hace que la gestión del riesgo sea más transparente y permite construir una memoria digital de la infraestructura. Cada evento relevante puede archivarse, compararse y utilizarse para definir estrategias de mantenimiento más informadas.
Beneficios para el gestor de infraestructura. La imagen destaca la seguridad, los costes, la continuidad, la trazabilidad y la escalabilidad como resultados concretos de la solución integrada.
Desde la experimentación hasta la aplicación en la red
El valor de Grifone no se limita al estudio de caso individual. La solución está diseñada para aplicarse a puentes y viaductos existentes, nuevas obras, infraestructuras sujetas a tráfico intenso y contextos donde el control de sobrecarga y el mantenimiento predictivo son cuestiones prioritarias. La modularidad del sistema permite adaptar la configuración a las características de la obra y a los objetivos del proyecto.
En un momento en que la digitalización de infraestructuras es cada vez más necesaria por normativas, programas de inversión y estrategias de sostenibilidad, la integración de datos estructurales y de tráfico es un paso natural. El operador no solo necesita saber que el puente está siendo monitorizado, sino también entender qué está ocurriendo, por qué ocurre y qué decisiones derivan de ese conocimiento.
Grifone responde a esta necesidad con una solución industrial, escalable y orientada a largo plazo. La monitorización no se presenta como un coste adicional, sino como una herramienta para reducir riesgos, optimizar intervenciones y proteger el valor de la infraestructura.
Conclusión
La gestión moderna de puentes y viaductos requiere herramientas capaces de combinar tecnología, fiabilidad y valor operativo. Con Grifone, iWIM propone un enfoque en el que la monitorización estructural por fibra óptica y la pesaje dinámica no funcionan por separado, sino que se convierten en parte de un único ecosistema de información.
La capacidad de conectar cada vehículo con la respuesta real del trabajo abre nuevas perspectivas para el mantenimiento predictivo, la evaluación de riesgos y la planificación de inversiones. Para gestionar cuerpos y concesionarios, esto significa contar con un sistema que no solo mida, sino que les ayuda a decidir.
El puente, en esta visión, ya no es una infraestructura silenciosa que se observa solo a intervalos periódicos. Se convierte en un activo digital que cuenta su historia en tiempo real, permitiendo a quienes lo gestionan intervenir antes, mejor y con mayor conciencia.
Arquitectura integrada Grifone + Bisonte: el sistema combina pesaje dinámico de vehículos, sensores estructurales de fibra óptica y una plataforma de software para correlacionar cada tránsito con la respuesta real de la plataforma, transformando la monitorización continua en información operativa para la seguridad, el mantenimiento predictivo y la gestión de infraestructuras.
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